domingo, 18 de septiembre de 2011

Yo soy. Después la Luz.

Yo soy una gran zona errónea. Un cúmulo de fantasmas pasados. Una justificación andante. La culpabilidad en persona. La desidia se agarra a mis hombros, me avejenta, me quita las ganas de vivir. El futuro me acongoja. Alimento mis propios miedos. Me cierro a la oportunidad. Soy un cuerpo sin alma. Un sinsentido. Una atrocidad. Un producto acabado, arruinado, que se da por vencido. Me lleva la corriente. Soy un moribundo abandonado.

Después la Luz.

Una Luz me ciega, abre mis heridas y profiero un grito agonizante. Pienso en el final inexorable. Sin embargo, éste no llega. Abro los ojos y veo mi cuerpo malgastado tirado sin vida. La Luz no cesa, se hace más intensa si eso es posible. Me recorre insuflando en mí una poderosa energía. Me llena de vida, de ganas de vivir. Ganas de tener un nuevo comienzo. Ganas de cambiar mi Yo fui por un nuevo y resplandeciente YO SOY.

1 comentario:

  1. Con este comienzo tan renovador doy inicio a una nueva aventura que trata de escudriñar la actualidad desde un nuevo punto de vista, para tratar de aprender de ella, reflexionando y analizándola. Espero poder mejorar una escritura informativa y de opinión, siempre regida por la tolerancia y el respeto.

    ResponderEliminar