miércoles, 14 de diciembre de 2011
Museo de Veterinaria de UCM
La historia de la Veterinaria tiene sus orígenes en la relación hombre-animal tan antigua como el nomadismo del Homo sapiens. Ya entonces quedó patente la poderosa relación del ser humano con esos seres a los que daba caza y veneraba recreándolos en las paredes de las cuevas. Y más intensa aún se volvió dicha relación con el sedentarismo y la domesticación de las primeras especies, con el asentamiento del Neolítico y el paso del tiempo y el conocimiento del potencial de los animales como recursos explotables. Tan necesarios eran los animales como primera fuente de alimento, vestido, trueque, vehículo, arma de guerra y trabajo, seres sagrados, enviados y mensajeros de los dioses, elementos de desfile, control de plagas, mantenimiento de ecosistemas.., que se hacía necesario un conocimiento exhaustivo de los mismos en la salud y la enfermedad.
Desde los primeros tratados en arcilla en los que quedaba explícitamente fijado el valor de los animales hasta el destacado papel que cumple la Veterinaria más actual en la sociedad, esta profesión, esta forma de vida, ha experimentado una evolución difícil de creer.
Por eso, una manera de comprender dicha trasformación es conocer la historia a través de documentos, piezas, herramientas, testigos.., que hayan perdurado hasta nuestros días y se conserven y expongan de manera que el público en general pueda acceder a ellos y comprender el valor de la Veterinaria desde dentro, desde su seno.
Es por esto que presento aquí el Museo Veterinario Complutense ubicado en la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid que posee un rico y variado patrimonio que documenta la historia, la actividad investigadora y la práctica veterinaria en España desde sus inicios académicos hasta nuestros días, por medio de unas 3000 piezas datadas entre el siglo XVIII al siglo XXI. Entre ellas destacan la colección de modelos anatómicos en cera policromada de principios del XIX y los de papel maché de extraordinaria calidad. También se pueden encontrar bien conservadas piezas óseas y naturalizadas, ejemplares parásitos y un amplio legado de distintos ámbitos como la cirugía y obstetricia, la clínica y sanidad animal, la higiene e inspección de los alimentos, la fisiología, etc. Así se ha ido dando forma a un legado cultural formidable gracias a la colaboración de profesores, alumnos, veterinarios jubilados que han querido ceder generosamente parte de su patrimonio profesional, entidades públicas y privadas.., que pretende ser punto de encuentro entre distintas generaciones de veterinarios, plataforma de divulgación y trampolín al conocimiento y valoración de esta profesión.
Museo Veterinario Complutense
Avda. Puerta de Hierro s/n 28040 Madrid Tel/Fax +34 913943789 www.ucm.es/info/museoveterinariocomplutense Tte. Metro Ciudad Universitaria. Buses:83,133,I
Visitas libres a las colecciones ubicadas en el Hospital Veterinario en horario de L a V de 9 a 19h.
Grupos contactar con museovet@vet.ucm.es o petición previa de cita a través del teléfono del museo.
Toda aportación es válida e irá destinada a la exposición y restauración de piezas.
GRACIAS.
Desde los primeros tratados en arcilla en los que quedaba explícitamente fijado el valor de los animales hasta el destacado papel que cumple la Veterinaria más actual en la sociedad, esta profesión, esta forma de vida, ha experimentado una evolución difícil de creer.
Por eso, una manera de comprender dicha trasformación es conocer la historia a través de documentos, piezas, herramientas, testigos.., que hayan perdurado hasta nuestros días y se conserven y expongan de manera que el público en general pueda acceder a ellos y comprender el valor de la Veterinaria desde dentro, desde su seno.
Es por esto que presento aquí el Museo Veterinario Complutense ubicado en la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid que posee un rico y variado patrimonio que documenta la historia, la actividad investigadora y la práctica veterinaria en España desde sus inicios académicos hasta nuestros días, por medio de unas 3000 piezas datadas entre el siglo XVIII al siglo XXI. Entre ellas destacan la colección de modelos anatómicos en cera policromada de principios del XIX y los de papel maché de extraordinaria calidad. También se pueden encontrar bien conservadas piezas óseas y naturalizadas, ejemplares parásitos y un amplio legado de distintos ámbitos como la cirugía y obstetricia, la clínica y sanidad animal, la higiene e inspección de los alimentos, la fisiología, etc. Así se ha ido dando forma a un legado cultural formidable gracias a la colaboración de profesores, alumnos, veterinarios jubilados que han querido ceder generosamente parte de su patrimonio profesional, entidades públicas y privadas.., que pretende ser punto de encuentro entre distintas generaciones de veterinarios, plataforma de divulgación y trampolín al conocimiento y valoración de esta profesión.
Museo Veterinario Complutense
Avda. Puerta de Hierro s/n 28040 Madrid Tel/Fax +34 913943789 www.ucm.es/info/museoveterinariocomplutense Tte. Metro Ciudad Universitaria. Buses:83,133,I
Visitas libres a las colecciones ubicadas en el Hospital Veterinario en horario de L a V de 9 a 19h.
Grupos contactar con museovet@vet.ucm.es o petición previa de cita a través del teléfono del museo.
Toda aportación es válida e irá destinada a la exposición y restauración de piezas.
GRACIAS.
viernes, 2 de diciembre de 2011
1ª PARTE. Congreso de Oncología y Citología de Pequeños Animales. Celebrado en la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense. 2 y 3 dic. 2011Madrid.
El ser humano siempre se ha caracterizado por su curiosidad, su afán de descubrir y conocer. Empezó en sus orígenes más remotos acumulando experiencias del día a día, pintándolas en las paredes de grutas y cavernas, venerándolas, plasmándolas en tablillas de barro, en resistentes pergaminos, en modernos códices, cantares, fábulas... Conservándolas en bibliotecas al servicio de aquellos que quisieran contribuir al crecimiento y florecimiento del saber o logos que empezaba a ocupar un espacio considerable no sólo por el volumen de los ejemplares sino también por el nada despreciable hecho de ramificarse y enraizarse en los más recónditos rincones de la mente obsesionando al raciocinio con encontrar respuestas a todo. Incluso a Dios, a la Religión, a los Dogmas que servían de base de la estructura social y sin los cuáles el Caos más absoluto estaba asegurado. Pronto el saber quedó relegado a un segundo puesto por la fuerza de la guerra y la lucha por las posesiones terrenales sin las que el hombre no parece saber vivir. El conocimiento quedó enclaustrado en monasterios y universidades a salvo de asedios, hurtos, incendios... Y allí permaneció quiescente hasta que comenzó a reinar de nuevo la calma en los extramuros. Entonces cobró un nuevo valor. Renació. Vivió una etapa de esplendor con el ideal "mens sana in corpore sano". Floreció. Dio frutos. Maduró. Se revalorizó, se convirtió en poder, en arma, en instrumento de estorsión, en mercancía peligrosa, explosivo de aduana, vehículo de ideas políticas. De repente, adquirió tal difusión que se comenzó a temer que cayera en manos de cualquiera, de que provocara la ilusión de la Igualdad entre las clases sociales, de que se usara en beneficio de ideales revolucionarios. La diáspora del conocimiento era inevitable por ser éste de naturaleza expansiva y explosiva como el nacimiento de un astro. Fue fenómeno de masas. Pan a compartir en tertulias. Enseñanza obligatoria. Derecho fundamental. Pilar del Moderno Estado del Bienestar.
Hoy en día, a pesar de los sistemas educativos que intentan conducir de manera irracional al unidireccionalismo, el saber como instrumento y motivo de competitividad, persiguiendo una especialización que va más encaminada al fin social que al beneficio y satisfacción personal; a pesar de todo esto, el saber está ahí. Sigue diseminándose, aunque haya que pagar para acceder a él.
Así, en nuestros días, las facultades siguen promoviendo la expansión del conocimiento en todas sus disciplinas, áreas, compartimentos, ciencias, como quiera que se llame a las partes y subpartes, conjuntos y subconjuntos que lo forman.
Es el caso de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense que gracias al empeño de profesores y alumnos concienciados de la importancia de la actualización y renovación de antiguos conceptos aplicativos debido a los continuos avances de la tecnología y de los propios conceptos como ideas en constante evolución, organizan encuentros de transmisión, puesta en común, aprendizaje y profundización en aspectos del saber propio de una determinada profesión. Gracias a IVSA se ha celebrado el Congreso de Oncología y Citología de Pequeños Animales, de gran atractivo para el alumnado encaminado a la futura cobertura de empleos en el campo veterinario, que ha tenido una gran acogida y ha contado con la presencia de grandes expertos en el tema elegido.
Hoy en día, a pesar de los sistemas educativos que intentan conducir de manera irracional al unidireccionalismo, el saber como instrumento y motivo de competitividad, persiguiendo una especialización que va más encaminada al fin social que al beneficio y satisfacción personal; a pesar de todo esto, el saber está ahí. Sigue diseminándose, aunque haya que pagar para acceder a él.
Así, en nuestros días, las facultades siguen promoviendo la expansión del conocimiento en todas sus disciplinas, áreas, compartimentos, ciencias, como quiera que se llame a las partes y subpartes, conjuntos y subconjuntos que lo forman.
Es el caso de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense que gracias al empeño de profesores y alumnos concienciados de la importancia de la actualización y renovación de antiguos conceptos aplicativos debido a los continuos avances de la tecnología y de los propios conceptos como ideas en constante evolución, organizan encuentros de transmisión, puesta en común, aprendizaje y profundización en aspectos del saber propio de una determinada profesión. Gracias a IVSA se ha celebrado el Congreso de Oncología y Citología de Pequeños Animales, de gran atractivo para el alumnado encaminado a la futura cobertura de empleos en el campo veterinario, que ha tenido una gran acogida y ha contado con la presencia de grandes expertos en el tema elegido.
domingo, 18 de septiembre de 2011
La genómica.
Tanto como descubrir un nuevo astro, una nueva molécula, una nueva vacuna, una nueva técnica de reproducción asistida, un nuevo gen, un nuevo fármaco.., resulta fascinante asistir al nacimiento de una nueva disciplina científica.
Si bien en los inicios de la Lógica y la Razón Humanas se partió de cero y con la tradición mitológica/religiosa a las espaldas, actualmente se cuenta con un bagaje de conocimientos tan vasto y tal cantidad de disciplinas del conocimiento que no es de extrañar que se aúnen para formar nuevas ciencias, más completas y complejas y con objetivos más ambiciosos.
Así, de la sinergia de ciencias tan asombrosas como la genética, la física, la química, la biología, la robótica, la biocomputación, la biotecnología.., surgió en la década de los 80 del pasado siglo un instrumento de conocimiento exhaustivamente detallado de la molécula más informativa de los seres vivos, el ADN, que se dio a conocer con el nombre de Genómica, puesto que gracias a que tenía a su disposición técnicas cada vez más sofisticadas era capaz de mapear, fotografiar, comprender, secuenciar el Genoma de cualquier especie, es decir, descifrar el código en el que están escritas las instrucciones de nacimiento, vida y muerte de un organismo.
El Genoma es un gran rompecabezas, con información acumulada y reorganizada a lo largo de tantos años de evolución filogenética, ataques de microorganismos e inclusión de su material genético en el de especies superiores, mutaciones más o menos silenciosas, defectos en la replicación de la molécula en el fenómeno de división celular, complejos sistemas de regulación de expresión genética... Y a priori resulta ser una molécula con la que no se sabe por dónde empezar. Por eso han resultado absolutamente necesarias las técnicas de hibridación, marcaje de sondas, búsqueda de marcadores moleculares y otras muchas, para poder empezar a acercarse a la tan deseada doble hélice.
Con los avances en la Genómica se han podido desarrollar numerosas aplicaciones de gran proyección en nuestra sociedad: Fingerprinting, Trazabilidad de Productos de Alimentación, Pruebas de Paternidad, Programas de Selección y Mejora de Animales de Abasto y de Recuperación de Especies en Peligro de Extinción,entre otras muchas.
Los objetivos alcanzados y por alcanzar de la Genómica son una muestra de hasta dónde puede llegar el conocimiento humano en el discernimiento de los más intrincados misterios de la Naturaleza siempre conteniendo la creación morbosa en aras de conseguir mejor calidad de vida para las generaciones presentes y futuras.
Sin embargo, en los más puros deseos altruistas del ser humano siempre se hayan interpuestos intereses económicos y la búsqueda de beneficios que tanto enlentecen la consecución de los tan ansiados y teóricos Objetivos del Milenio. Deseemos trabajar en pos de una vida más justa a ambos lados de la línea ecuatorial.
Si bien en los inicios de la Lógica y la Razón Humanas se partió de cero y con la tradición mitológica/religiosa a las espaldas, actualmente se cuenta con un bagaje de conocimientos tan vasto y tal cantidad de disciplinas del conocimiento que no es de extrañar que se aúnen para formar nuevas ciencias, más completas y complejas y con objetivos más ambiciosos.
Así, de la sinergia de ciencias tan asombrosas como la genética, la física, la química, la biología, la robótica, la biocomputación, la biotecnología.., surgió en la década de los 80 del pasado siglo un instrumento de conocimiento exhaustivamente detallado de la molécula más informativa de los seres vivos, el ADN, que se dio a conocer con el nombre de Genómica, puesto que gracias a que tenía a su disposición técnicas cada vez más sofisticadas era capaz de mapear, fotografiar, comprender, secuenciar el Genoma de cualquier especie, es decir, descifrar el código en el que están escritas las instrucciones de nacimiento, vida y muerte de un organismo.
El Genoma es un gran rompecabezas, con información acumulada y reorganizada a lo largo de tantos años de evolución filogenética, ataques de microorganismos e inclusión de su material genético en el de especies superiores, mutaciones más o menos silenciosas, defectos en la replicación de la molécula en el fenómeno de división celular, complejos sistemas de regulación de expresión genética... Y a priori resulta ser una molécula con la que no se sabe por dónde empezar. Por eso han resultado absolutamente necesarias las técnicas de hibridación, marcaje de sondas, búsqueda de marcadores moleculares y otras muchas, para poder empezar a acercarse a la tan deseada doble hélice.
Con los avances en la Genómica se han podido desarrollar numerosas aplicaciones de gran proyección en nuestra sociedad: Fingerprinting, Trazabilidad de Productos de Alimentación, Pruebas de Paternidad, Programas de Selección y Mejora de Animales de Abasto y de Recuperación de Especies en Peligro de Extinción,entre otras muchas.
Los objetivos alcanzados y por alcanzar de la Genómica son una muestra de hasta dónde puede llegar el conocimiento humano en el discernimiento de los más intrincados misterios de la Naturaleza siempre conteniendo la creación morbosa en aras de conseguir mejor calidad de vida para las generaciones presentes y futuras.
Sin embargo, en los más puros deseos altruistas del ser humano siempre se hayan interpuestos intereses económicos y la búsqueda de beneficios que tanto enlentecen la consecución de los tan ansiados y teóricos Objetivos del Milenio. Deseemos trabajar en pos de una vida más justa a ambos lados de la línea ecuatorial.
Yo soy. Después la Luz.
Yo soy una gran zona errónea. Un cúmulo de fantasmas pasados. Una justificación andante. La culpabilidad en persona. La desidia se agarra a mis hombros, me avejenta, me quita las ganas de vivir. El futuro me acongoja. Alimento mis propios miedos. Me cierro a la oportunidad. Soy un cuerpo sin alma. Un sinsentido. Una atrocidad. Un producto acabado, arruinado, que se da por vencido. Me lleva la corriente. Soy un moribundo abandonado.
Después la Luz.
Una Luz me ciega, abre mis heridas y profiero un grito agonizante. Pienso en el final inexorable. Sin embargo, éste no llega. Abro los ojos y veo mi cuerpo malgastado tirado sin vida. La Luz no cesa, se hace más intensa si eso es posible. Me recorre insuflando en mí una poderosa energía. Me llena de vida, de ganas de vivir. Ganas de tener un nuevo comienzo. Ganas de cambiar mi Yo fui por un nuevo y resplandeciente YO SOY.
Después la Luz.
Una Luz me ciega, abre mis heridas y profiero un grito agonizante. Pienso en el final inexorable. Sin embargo, éste no llega. Abro los ojos y veo mi cuerpo malgastado tirado sin vida. La Luz no cesa, se hace más intensa si eso es posible. Me recorre insuflando en mí una poderosa energía. Me llena de vida, de ganas de vivir. Ganas de tener un nuevo comienzo. Ganas de cambiar mi Yo fui por un nuevo y resplandeciente YO SOY.
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